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16.3.08

SOLDADESCA


Las fauces del tigre están llenas de sangre
el hombre libre merca sus lágrimas de plata sus gestos
suena un pistoletazo en el barrio judío
una conciencia más que explota dice el Führer

No tengo carros ni munición ¡aguantad como podáis!
el coronel telegrafista mueve la manivela
pensando en su mujer (una georgiana sentimental)
y el carrusel aquel de Beograd ambos sin pasaporte

Como si hubieran sido higos podridos
la lengua de la hiena está irritada
¿cómo dices que llaman en tu tierra a las mujeres de la vida?
¿y a las que nunca te dejan hacer nada?

Duerme la tarde y oscurece las suaves torres
ciruelas malvas como atacadas por un hielo salvaje
la brigada hace guardia en San Juan de Acre son
como avispas doradas a la luz de un quinqué

Todo esto sucede en Moscú en enero de 1919
cuando por el más largo corredor del Palacio de Invierno
el caballo de Kornilov galopa enfurecido.

LA NIÑA DE 10 AÑOS ...


La niña de diez años, allí, bajo el sombrajo
(una vela de cruz, luminosa y salina)
con el racimo en alto me pareció Judith
y su presa Holofernes con zarcillos azules.

Del automóvil blanco, de sus puertas abiertas
al aire abrasador y la luz cenital,
llegó un recuerdo blando de alquitrán o betún
que me hizo apoyar la mano en el tabanco.

Se puso en pie despacio, sosteniendo el racimo
como si de su codo aún pingara la sangre.
Brillantes y calientes, con obscena abundancia,
sus ojos y los granos de polvoriento añil.

Sin casi hablar (¿quién puede poner precio
a un racimo de uvas en un día de agosto?)
disimulamos ambos nuestro mutuo interés.
Así los orientales mercaban sus tapices.

Más tarde comenté la intimidad del monte
sin prisa y sin respuesta, pues tanta soledad
somete al tiempo.
Colgué de la romana un billete discreto,
dije adiós y me fui con diez años de menos.

También el cielo morirá cuando muera la tierra,
pensé como consuelo.
Cuando muera la viña, la tierra morirá,
me dije luego.

EL JUGADOR DE DÁTILES


Me dan los dados, dicen: ¿tiras o la muerte?
con ellos juegas con su juego vives
donde nace la fórmula te haces
donde se rompe acabas.
Y si te dan los dados te dirán: ¡juega la vida!
porque los dados son la cara del insomnio y la pena
y otros hasta doce retratos. Por eso te dirán:
apenas dejo yo dinero en este par
¡ya!, dobles, para ti la suerte
-Para mí la desgracia, centeno y sidra, esa fue mi desdicha.
Rancio es el olor de la taberna, sé lo que juego
y si lo arriesgo es ocio, no aventura.
-¡Tira los dados! Seis figuras contiene cada uno
la muerte se desliza entre los puntos negros
suma su sino goza la ganancia.
-Tirar pá qué. Los pentotales nada.
-Para eso estamos, dale ya, no jodas.
Tiro, rodean el tablero, giran matan.
-Mal paso.
Siempre fue así, entre cebada y hule de pequeño
ahora de grande con acero y cristal.
Cojo los dados, los peso, arrojo y ¡dame!
azar, peso del tiempo, sacrilegio,
cantan bailan suben bajan regocijo geométrico
galanteo de puntos. Resultado.
Avena y trébol, tristeza misma de bacalao y patata
norma del hombre que nunca fuese al cine.
Esto es así:
comprender que las fórmulas vacilan ante la regla
la matemática se incendia ante el derecho
lo abstracto teme a la barbarie del fascista concreto.

ANTES MORIR QUE PECAR


Estás triste, los desnudos no te afectan
y sus caricias resbalan por tu dorada piel.
Salidos de una piscina de sangre diluida,
estos ángeles rojos no te afectan y en ellos sólo ves bronce,
Pollajuolo, Cristo.
Su llamada es lejana e insistente;
están maquillados con dureza y ellas muerden sus labios.

Estos desnudos te entristecen -¿ quieres que seamos amigos?-;
estos desnudos no te afectan,
aunque te embriagues con el aroma de tanta página.
¿Y la Virgen, oh María del Pilar, estos adolescentes
que aprietan pesadillas en pequeños sostenes
nubes de nylon y tormentos,
baños de espuma rosa, sus pesadillas?
Salen de un río de plata
y la naturaleza los disfraza como el Céfiro a Flora;
ellas miran de frente
como esperando ser dulcemente castigadas por un nazi.
No pueden afectarte los desnudos
vuelan entre ellos Perseo y CliteMnestra
y no piden cariño sino asombro,
¿su amigo vas a ser ? Suenan los cascabeles
cuando extiendes la mano y la sonrisa,
mas recuerdas,
y el huracán de la memoria mezcla cines y discos y muñecas:
alguien corta tus dedos. Estos desnudos,
estos vidrios latentes no deben afectarte.

Así, con un delirio de brasas y de lágrimas
tu enloquecido "no" los decapita.

¡Suicidios precedidos por el salvaje grito,
la frase eterna de San Luis Gonzaga

AHORA ES MI TURNO, CUANDO CIERRO LOS OJOS


Ahora es mi turno, cuando cierro los ojos
y me olvido de ti, de tu salvaje higuera y tus higos salvajes,
cuando tu carne, como un libro de cuentos, resplandece en la noche
a la luz de un hogar mediterráneo;
y me dejo cegar por el brillo solar de la memoria
mientras mi cuerpo entero se quema en un chispazo.

Ahora infantiles yemas te descubren, y entre las llamas muertas
rescato el viejo yugo, los utensilios viejos y las viejas guirnaldas
del buey, de la cebada y de la Pascua de Resurrección.
Es mi turno, no el tuyo. Te levanto en mis palmas
como se exponen los recién nacidos
a las nubes plomizas, irritadas
como vacas repletas que atronan el establo
los campos secos, el pozo, la uva amarga.

Pero tú, hecha una niña, también tientas las ubres, y arqueada
jadeas entre brasas; es mi turno y tú danzas
resonando perpleja y sonriente,
átomo, brizna, astilla de una combustión
que no puedo pensar sin sentirme infinito.

Tus yemas y tu sonrisa atónita me invitan al incendio...
pero me venden luego por la espalda como cosa fútil,
como ese azar minúsculo, gratuito
que te alcanza las nubes y se empeña en durar.

Y mientras tú contratas con terribles clientes
a los que yo sólo conozco por el nombre,
y cuyas sombras, mantos, miradas esquinadas,
me hacen alzar la sábana aterrado;
hundido al fin, hundido,
olvidado por fin, perdido y solo, cobijado en mí mismo,
puedo gritar, gritar hasta romper el techo y por la grieta ver
la esplendorosa faz sin ojos y sin boca
que me agarra del cuello y me disuelve en risas,
fuego de azufre, espanto y aroma de castaños.

FELIX DE AZÚA. Biografía


Poeta, novelista y ensayista español nacido en Barcelona en 1944. Licenciado y doctorado en Filosofía, profesor de Estética y colaborador habitual del diario El País, fue conocido gracias a su inclusión en la antología Nueve novísimos poetas españolesde 1970. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria en 1968, El velo en el rostro de Agamenón en 1971, Lengua de cal en 1972 y Farra en 1973. Su poesía completa está reunida en el volumen Poesía 1968-1989. Escritor experto en todos los géneros, ha obtenido grandes éxitos con las novelas Historia de un idiota contada por él mismo en 1986, Diario de un hombre humillado en 1987 por el que obtuvo el Premio Herralde, Demasiadas preguntas en 1994 y Momentos decisivos en el año 2000.De sus ensayos, deben destacarse Los ensayos de Baudelaire en 1978, La Venecia de Casanova en 1990 y La invención de Caín, en el que ha reunido la mayoría de sus escritos sobre ciudades y ciudadanos, sobre las urbes y sobre algunos urbanistas.
Ensayo: Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid. La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona. Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona. Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona. Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona. Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona. Venecia (1990). Planeta, Barcelona. El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona. La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona. Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.
Novelas y prosa literaria: Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona. Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid. Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona. Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona. Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona. Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona. Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona. Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona. Mansura (1984). Anagrama, Barcelona. Última lección (1981). Legasa, Madrid. Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid. Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.
Relatos: "Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona. "La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid. "Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País "El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca. "La pasajera" (18 nov. 1990). El País. "La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona. El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona. Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH. "El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara. "La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.
Poesía:Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.
Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid. Farra (1983). Hiperion, Madrid. Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca. Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid. Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona. Lengua de cal (1972). Visor, Madrid. Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona. El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.
Premios: 1987 Premio Anagrama de Novela. 2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli". 2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona . Cepo para nutria (1968). Madrid